El 26 de Abril, celebramos la XXl edición del Día Vecinal. Un año más, el movimiento vecinal de Toledo volvió a encontrarse para celebrar una cita ya emblemática en nuestra ciudad. En esta ocasión, el evento tuvo que trasladarse al parque del Crucero debido a las obras en el parque de Safont, lugar habitual de celebración, pero el cambio de ubicación, que nos sorprendió gratamente, no restó ni participación ni compromiso a una jornada marcada por la convivencia, la reivindicación y la defensa de los derechos ciudadanos.

Bajo el lema “Manifiesto por el derecho a la vivienda en Toledo”, esta edición puso el foco en uno de los problemas más graves que atraviesa actualmente nuestra ciudad: la dificultad de acceso a una vivienda digna y asequible. El movimiento vecinal quiso visibilizar la preocupación creciente de miles de familias ante el aumento de los precios, la falta de vivienda pública y las enormes dificultades que sufren especialmente los jóvenes y los colectivos más vulnerables para poder desarrollar su proyecto de vida en Toledo.

La jornada contó con la participación de distintas asociaciones vecinales y numerosas ONG’s, que aportaron actividades, mesas informativas y espacios de encuentro que convirtieron el Día Vecinal en un auténtico escaparate del tejido social y asociativo de la ciudad. Porque si algo demuestra esta celebración, año tras año, es que existe una ciudadanía activa, comprometida y dispuesta a seguir defendiendo una ciudad más justa, participativa y habitable.

Como ya es tradición, durante el acto también se entregaron los reconocimientos vecinales. El Premio Dulce fue concedido a la Asociación Vecinal El Tajo, coincidiendo con la celebración de su cincuenta aniversario, en reconocimiento a cinco décadas de lucha, trabajo y compromiso con su barrio y con Toledo. Por su parte, el Premio Amargo recayó en el concejal de Medio Ambiente, ante la evidente necesidad de mejorar de forma urgente la gestión y las políticas medioambientales de la ciudad, una demanda que el movimiento vecinal lleva tiempo reclamando.

El Día Vecinal continúa consolidándose como mucho más que una celebración: es un altavoz de las reivindicaciones ciudadanas y una demostración de que la participación vecinal sigue siendo imprescindible para construir el Toledo que merecemos.